Metodología

Hacemos fact-checking, verificación o como quieras llamarlo. Nos basamos en la rigurosidad y la neutralidad, y pretendemos ser cuidadosos y concisos con la información con la que trabajamos. Consideramos la claridad como un elemento indispensable a la hora de elaborar nuestras piezas, así que vamos “al grano”. 

 

Como cualquier verificador, pretendemos ser mejores que el contenido que verificamos. Por eso la transparencia y la honestidad presidirán cada uno de nuestros textos, con la intención de ganarnos la confianza y la fidelidad del público al que nos dirigimos.

 

¿Cómo trabajamos? Preguntamos a fuentes oficiales y primarias, consultamos datos públicos, verificamos fotografías e imágenes y buscamos el origen de la información. 

Clasificamos los contenidos a partir de cuatro categorías:

Verdad

Información cierta, rigurosa y totalmente fiable.

Engañoso

Ojo, información correcta pero le faltan matices, detalles o información.

Falso

Totalmente falso, no se sostiene.

No verificable

No podemos verificarlo. Faltan datos, no podemos acceder a fuentes originales o se trata de una opinión personal.